Pacto de amor

Semana 2

Pacto de amor

11 febrero 2019 Descarga el estudio

“Estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto perpetuo, por todas las generaciones. Yo seré tu Dios, y el Dios de tus descendientes.”

Génesis 17:7 NVI

Algo en que pensar

El ser humano ama las historias, sobre todo las historias de amor verdadero. Es un anhelo profundo del corazón, es el vacío insaciable dentro de nosotros que solo puede ser llenado por Dios, porque Él es Amor. No podemos conocer ni definir el amor verdadero fuera de Dios, el amor que Dios tiene por nosotros no es pasajero ni basado en emociones, sino un amor sellado con un pacto que hizo con nosotros a través de Jesucristo.

Una página de internet de psicología recomendaba que los matrimonios deberían comenzar con un contrato a 5 años y no hasta que la muerte los separe; para los millennials el matrimonio se ve más como un simple contrato que como un pacto sagrado, muchos piensan que quienes permanecen unidos lo hacen por costumbre y viven aburridos, de este modo aceptan la idea de matrimonios Beta, que en pocas palabras es un “matrimonio de prueba”. Recientemente en Aguascalientes, se presenta la iniciativa de ley de “Matrimonios Temporales”.

En un mundo de contratos pasajeros y cosas desechables, necesitamos conocer al Dios de Pactos. Cada promesa y pacto que Dios ha hecho con los hombres lo ha cumplido y mantenido. Su naturaleza es ser Fiel a su palabra, y a pesar de nuestra infidelidad, en lugar de desecharnos, una y otra vez nos ha rescatado para que lo conozcamos, estemos con Él y sigamos sus pasos.

Desarrollo

*“»No se hagan ídolos, ni levanten imágenes ni piedras sagradas. No coloquen en su territorio piedras esculpidas ni se inclinen ante ellas. Yo soy el Señor su Dios. »Observen mis sábados y muestren reverencia por mi santuario. Yo soy el Señor. »Si se conducen según mis estatutos, y obedecen fielmente mis mandamientos, yo les enviaré lluvia a su tiempo, y la tierra y los árboles del campo darán sus frutos; la trilla durará hasta la vendimia, y la vendimia durará hasta la siembra. Comerán hasta saciarse y vivirán seguros en su tierra. »Yo traeré paz al país, y ustedes podrán dormir sin ningún temor. Quitaré de la tierra las bestias salvajes, y no habrá guerra en su territorio. Perseguirán a sus enemigos, y ante ustedes caerán a filo de espada. Cinco de ustedes perseguirán a cien, y cien de ustedes perseguirán a diez mil, y ante ustedes sus enemigos caerán a filo de espada. »Yo les mostraré mi favor. Yo los haré fecundos. Los multiplicaré, y mantendré mi pacto con ustedes. Todavía estarán comiendo de la cosecha del año anterior cuando tendrán que sacarla para dar lugar a la nueva. Estableceré mi morada en medio de ustedes, y no los aborreceré. Caminaré entre ustedes. Yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. Yo soy el Señor su Dios, que los saqué de Egipto para que dejaran de ser esclavos. Yo rompí las coyundas de su yugo y los hice caminar con la cabeza erguida.”

Levítico 26:1-13 NVI

1. ¿Qué es un pacto?

La palabra pacto viene del hebreo beriyth y tiene que ver con la palabra cortar, ya que era un acuerdo celebrado por dos personas en el que que partían un animal en dos partes y pasaban en medio de este. Si alguno no cumplía con el acuerdo, debía ser partido y morir como aquel animal.

Es impresionante ver que Dios hizo este pacto con Abraham, pasando como un antorcha entre las dos partes del animal confirmando así su promesa a Abraham:

“Cuando el sol se puso y cayó la noche, aparecieron una hornilla humeante y una antorcha encendida, las cuales pasaban entre los animales descuartizados. En aquel día el Señor hizo un pacto con Abram. Le dijo: —A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río, el Éufrates.”

Génesis 15:17-18 NVI

Este pacto incluía a todos sus descendientes (Los que ahora según nuestra Guía de Conexión están esperando en el desierto entrar en la tierra prometida). Dios vuelve a confirmar este pacto con Moisés a través de la Ley.

“Moisés fue y refirió al pueblo todas las palabras y disposiciones del Señor, y ellos respondieron a una voz: «Haremos todo lo que el Señor ha dicho».

Éxodo 24:3 NVI

“Después tomó el libro del pacto y lo leyó ante el pueblo, y ellos respondieron: —Haremos todo lo que el Señor ha dicho, y le obedeceremos. Moisés tomó la sangre, roció al pueblo con ella y dijo: —Esta es la sangre del pacto que, con base en estas palabras, el Señor ha hecho con ustedes.”

Éxodo 24:7-8 NVI

El Señor le dijo a Moisés: «Sube a encontrarte conmigo en el monte, y quédate allí. Voy a darte las tablas con la ley y los mandamientos que he escrito para guiarlos en la vida».”

Éxodo 24:12 NVI

La Ley que Dios les dió es como ese contrato matrimonial que el esposo y esposa firman delante del Abogado y está protegido por la ley. En lugar de ser sellado con tinta, fue sellado con la sangre de los animalitos, que era una sombra del pacto que sería sellado más tarde por la misma sangre de Jesucristo.

“De la misma manera tomó la copa después de la cena, y dijo: —Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes.”

Lucas 22:20 NVI

2. Pacto con Dios

Cuando recibimos a Jesús en nuestro corazón entramos en pacto con Él; decirle sí a Jesús, fue como decirle sí a casarnos con Él. Como esos novios que se hacen promesas delante del altar, así también Jesús nos hizo promesas y nosotros a él. Un matrimonio no funciona si solamente una persona cumple sus promesas, así nuestra relación con Jesús no funciona si no cumplimos nuestra parte del pacto.

El cuerpo de Jesús fue partido. Celebrar la cena del Señor nos recuerda que estamos en pacto con Él:

“Yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado a ustedes: Que la noche que fue entregado, el Señor Jesús tomó pan, y que luego de dar gracias, lo partió y dijo: «Tomen y coman. Esto es mi cuerpo, que por ustedes es partido; hagan esto en mi memoria.» Asimismo, después de cenar tomó la copa y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; hagan esto, cada vez que la beban, en mi memoria.» Por lo tanto, siempre que coman este pan, y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor, hasta que él venga.”

1 Corintios 11:23-26 RVC

3. Pacto de amor

La Ley Jesucristo la resumió de manera excelente:

“—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.”

Mateo 22:36-40 NVI

El día de hoy no tenemos que cumplir todos los requisitos de la Ley, ni tenemos que presentar nuestros sacrificios diarios como lo hacían antes. El nuevo pacto en Jesucristo es un pacto de gracia, de misericordia y perdón. Es el pacto por excelencia de amor. Lo que nos corresponde es creerle a Dios y amarlo con todo nuestro corazón, mente y fuerzas. Y de ese mismo modo a nuestro prójimo (a nuestros padres, hermanos, cónyuge, etc.).

1 Corintios 13 nos muestra el tipo de amor con el que Dios ama y es el tipo de amor con el que debiera amarse en un pacto, sin embargo, necesitamos aprender a través de nuestra relación con Dios a amar así, incondicionalmente, no solo con el amor fileo (de hermanos) o eros (romántico y erótico) sino con el amor agape (el amor de Dios); sin importar el grado de relación que tengas, sera un amor, que siempre te llevará a crecer.

En un mundo que te enseña a amar las cosas materiales, Dios nos recuerda que el amor al dinero es la raíz de todos los males. Dios nos recuerda que nos ama y nos llevó a entrar en pacto con El, que El nos quiere bendecir y proveer de todo, nuestra parte es amarlo de vuelta, mantenernos fieles en nuestra decisión. No desechemos nuestra relación con Dios, ni con los que están a nuestro alrededor. Esta semana que se celebra el amor y la amistad, celebremos amando a Dios con nuestra entrega y fidelidad, y así a los que nos rodean.

Actividad

Tomen el tiempo para escribir una carta de amor, primeramente a Dios, y después a tu cónyuge si estas casado, si eres soltero a tus padres, si eres divorciado o viudo, a tus hermanos, hijos o a quien el Espíritu Santo ponga en tu corazón. Entrega la hoja adjunta “Mi Pacto con Dios”, fírmalo como una señal externa de que estamos en Pacto con El.

Ministración - Celebración de la cena del Señor

“»Pero, si confiesan su maldad y la maldad de sus padres, y su traición y constante rebeldía contra mí, las cuales me han obligado a enviarlos al país de sus enemigos, y si su obstinado corazón se humilla y reconoce su pecado, entonces me acordaré de mi pacto con Jacob, Isaac y Abraham, y también me acordaré de la tierra.”

Levítico 26:40-42 NVI

»A pesar de todo, y aunque estén en la tierra de sus enemigos, no los rechazaré ni los aborreceré hasta el punto de exterminarlos, ni romperé tampoco mi pacto con ellos. Yo soy el Señor su Dios. Antes bien, recordaré en su favor el pacto que hice con sus antepasados, a quienes, a la vista de las naciones, saqué de Egipto para ser su Dios. Yo soy el Señor ».”*

Levítico 26:44-45 NVI

Después de leer esta cita, entren en un tiempo de arrepentimiento antes de tomar la cena del Señor. Después tomen la decisión de rendir la forma en que yo he amado, hasta el día de hoy y estar dispuesto a aprender a amar como Dios ama. Tomar de la Cruz ese amor incondicional.