Hábitos de un conquistador

Semana 3

Hábitos de un conquistador

18 marzo 2019 Descarga el estudio

> “Y esfuércense por cumplir fielmente el mandamiento y la ley que les ordenó Moisés, siervo del Señor: amen al Señor su Dios, condúzcanse de acuerdo con su voluntad, obedezcan sus mandamientos, manténganse unidos firmemente a él y sírvanle de todo corazón y con todo su ser.” ‭‭Josué‬ ‭22:5‬ ‭NVI‬‬

Algo en que pensar

Jonathan Edwards es considerado como el más grande teólogo de los Estados Unidos, fue un gran predicador y misionero en el siglo XVI. Es reconocido como uno de los más importantes y profundos teólogos. Su sermón titulado: “Pecadores en las manos de un Dios airado”, fue pieza clave en el avivamiento que se conoció como el “Gran Despertar”. Lo caracterizó una rara combinación de un alto intelecto y gran piedad. Fue un niño prodigio, entrando a los 13 años a la Universidad de Yale. Desde chico sostenía reuniones en el bosque de oración con sus amigos. Fue aprendiz de su abuelo pastor y después misionero a los nativos americanos. Se casó a los 20 años con una gran mujer de fe y tuvo 11 hijos.

Dios lo usó para traer un renacimiento espiritual y un gran movimiento misionero al escribir la biografía de David Brainerd (misionero a los nativos americanos que murió a los 29 años). Todos los días despertaba a las 4 am y estudiaba durante 13 horas. Escribió 70 resoluciones para lograr crecer en carácter como el de Cristo, y en humildad reconocía que era incapaz de lograrlas sin la ayuda de Dios. El fruto de su disciplina y buenos hábitos nos siguen inspirando hoy en día.

¿Cuál crees que fuera su mayor deseo de conquista? ¿Por qué podríamos decir que él es un conquistador?

Desarrollo

Una historia de éxito

Josué es un gran ejemplo de una historia de éxito, su obediencia a Dios lo llevó a conquistar la Tierra Prometida y traer bendición a todo el pueblo de Israel. Los mandamientos que él, fielmente, se esforzó por obedecer formaron rutinas y hábitos en su vida que lo llevaron de conquista en conquista.

> “Y esfuércense por cumplir fielmente el mandamiento y la ley que les ordenó Moisés, siervo del Señor: amen al Señor su Dios, condúzcanse de acuerdo con su voluntad, obedezcan sus mandamientos, manténganse unidos firmemente a él y sírvanle de todo corazón y con todo su ser.” ‭‭Josué‬ ‭22:5‬ ‭NVI‬‬

Josue animaba al pueblo a seguir su ejemplo, él estaba pidiendo que hicieran lo que él se esforzó en hacer toda su vida, y reforzó el amor a Dios con estas últimas instrucciones:

1. Esforzarse en cumplir fielmente la Ley

Es muy triste ver lo rápido que se desvió el pueblo de Israel y rompió el pacto con Dios después de la muerte de Josué.

> “Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!‭‭Romanos‬ ‭3:10-12‬ ‭NVI‬‬

Todos fallamos en cumplir la ley, todos fallamos en amar a Dios. Todos hemos pecado a excepción de Jesucristo. Jesús por su obediencia es el único que cumplió la Ley en perfección, y de hecho explicó que la Ley era una sombra de Él. Toda la Ley tiene cumplimiento en Jesucristo.

> “No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento.” ‭‭Mateo‬ ‭5:17‬ ‭NVI‬‬

Hoy por la victoria que tuvo Jesús y por el nuevo pacto, no tenemos que guardar toda la Ley, sino que podemos por medio de Jesucristo vivir su victoria y dejar que su vida se manifieste en nosotros. Nuestro esfuerzo debe ser orientado en estar atentos a vivir en el Espíritu y no en la carne.

> “Yo, por mi parte, mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano».” Gálatas‬ ‭2:19-21‬ ‭NVI‬‬

2. Amar al Señor

Jesús afirmó que el mandamiento más importante de la ley es Amar al Señor, pero se enfocó en hacernos saber que solo podíamos amarlo, porque Él nos amó primero. Al ya no estar bajo ley, amamos a Dios porque Él ha derramado su amor en nosotros a través del Espíritu Santo.

> “Nosotros amamos porque él nos amó primero.1 Juan 4:19 NVI

> “Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha liberado de la ley del pecado y de la muerte. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!»Romanos 8:1-2, 14-15 NVI

Hoy como hijo suyo ¿Cómo lo amo? ¿Cómo puedo manifestar y expresar que lo amo?

3. Conducirse de acuerdo a su voluntad

> “Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad; tu ley la llevo dentro de mí.Salmo‬ ‭40:8‬ ‭NVI‬‬

Empieza por alinear nuestra voluntad a la del Padre, diciéndole, no mi voluntad sino la tuya, y saber que esa voluntad es buena, agradable y perfecta. Revisa tus prioridades, revisa cada área de tu vida (familia, trabajo, finanzas, relaciones,estudios, ministerio, etc.)

Ve si hay alguna brecha ante la Palabra de Dios, que tengas que ajustar, corregir, o manejar de una manera diferente a como lo has hecho hasta ahorita. Recuerda que toda conquista se realiza primero en el plano espiritual y luego en el natural. Apocalipsis 12:11, Dios nos ha dado ya las herramientas para vencer. Una vida de oración te lleva a ter la revelación y la fe para conquistar.

4. Obedecer sus mandamientos

> “¿Cómo sabemos si hemos llegado a conocer a Dios? Si obedecemos sus mandamientos. El que afirma: «Lo conozco», pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad. En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió.” 1 Juan‬ ‭2:3-6‬ ‭NVI‬

La manera en que permanecemos en Jesucristo, y su palabra en nosotros es a través de la obediencia. Nuestro amor a Dios se manifiesta plenamente cuando obedecemos. Una obediencia genuina es cuando logramos identificarnos con Su voluntad, y comprender Su corazón, que siempre desea lo que es bueno para nosotros.

5. Mantenerse unidos firmemente a Él

> “Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.” ‭‭Juan‬ ‭15:4‬ ‭NVI‬‬

Así como no podemos hacer nada separados de Él, si podemos hacer su voluntad a través de Él que nos fortalece.

6. Servirle de todo corazón y con todo su ser

> “Nunca dejen de ser diligentes; antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu.” ‭‭Romanos‬ ‭12:11‬ ‭NVI‬‬

¿Cómo llevaremos todo esto acabo? ¿Cuál es el mejor plan de acción?

Deseo, disciplina y deleite

Estas son las tres D para crecer en amor por Dios, formar nuevos hábitos y desarrollar carácter. Si queremos crecer en amor por Dios, para así cumplir fielmente sus palabras, debemos trabajar intencionalmente para lograrlo como lo hizo Josué.

  • Deseo Cuanto deseo afirmar mis caminos para cumplir tus decretos! Salmo 119.5

  • Disciplina En tus preceptos medito, y pongo mis ojos en tus sendas. Salmo 119.15

  • Deleite En tus decretos hallo mi deleite y jamás olvidaré tu palabra. Salmo 119.16

Preguntas de reflexión

  • ¿Qué me impide cumplir, amar y servir al Señor con todo mi mente, alma y fuerzas?
  • ¿Qué me impide ser disciplinado y diligente?

Ministración

Den gracias a Dios porque a través de Jesucristo, somos libres de la esclavitud a la Ley. Reconozcan las áreas de su vida donde han fallado en obedecer las palabras de Jesús y pidan perdón por fallar en amarlo con toda nuestra mente, alma y fuerzas. Pidan un derramamiento de su Espíritu, porque sólo a través de Él y su fuerza podemos ver el fruto de dominio propio y conquistar su voluntad para nuestras vidas.