Familias reales

Semana 3

Familias reales

20 enero 2019 Descarga el estudio

“Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré a los que te maldigan; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.»” Génesis 12:3

 

Algo en que pensar

 

Las relaciones familiares son un reto, y la Biblia lo reconoce desde Génesis; Adán y Eva se echaban la culpa, Cain mato a su hermano Abel, Sara le recomendó a su esposo Abraham acostarse con su sierva (petición a la que accedió rápidamente), Rebeca se alió con su hijo, Jacob, para engañar a su otro hijo, Esaú, y a su propio esposo, Isaac, a Jacob lo engañó su suegro, Labán, casándolo con Lea, en lugar de Raquel; Lea y Raquel se peleaban de continuo y no es sorpresa que sus hijos también lo hicieron.

 

Favoritismos, celos, envidias, engaños, asesinatos… Tremendas cosas desde el inicio, pero en medio de todo este caos familiar vemos a un Dios amoroso, fiel y bueno revelando su corazón y su plan para restaurar todas las cosas. Familias imperfectas, corazones rotos, situaciones imposibles son el escenario que Dios utiliza para manifestar su amor y poder.

Lo más probable es que tu historia familiar tenga muchas cosas en común con lo anterior pero la buena noticia es que esa historia no te define, y que Dios no se asusta tampoco de ella, al contrario, solamente El puede transformarla en una historia de restauración y reconciliación. El hace nuevas todas las cosas y es experto en usar todas las cosas para el bien de los que lo aman.

Desarrollo

 

La idea de la familia nació en el corazón de Dios y es por eso que es tan importante en nuestras vidas y sociedad. Sin embargo el diseño perfecto que Dios tenía para el hombre, familia y mundo, se corrompieron con la entrada del pecado.

 

“Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho. De llegar a ser hijos de Dios.” Juan 1:12

 

A través de Jesucristo tenemos entrada a la familia de Dios, por medio de Él, ahora somos hijos  y podemos conocer a un Padre Maravilloso que sana nuestros corazones y educa nuestras mentes para poder entender sus planes y diseños perfectos para nuestras vidas y familias.

Para una plena restauración tenemos que traer todas las piezas rotas. Es como si tu familia fuera un hermoso jarrón que fue hecho pedazos, quizá todavía sirva o quizás los golpes fueron tan duros que quedó inservible, sea como este, el Padre es un perfecto alfarero capaz de restaurarlo pero lo que necesitamos es presentarle el jarrón tal cómo está, con todos los pedazos, sin esconder nada y confiárselo completamente.

 

En el siguiente dibujo, identifica como están tus relaciones familiares:

Relación con mamá

Relación con papá

Relación con hermanos

Relación con cónyuge

Relación con hijos

 

El perdón

 

José el soñador es famoso por sus sueños e interpretación de estos, sin embargo, lo más impactante de su historia no son sus dones sobrenaturales, sino su corazón fiel a Dios y su enorme capacidad de perdonar y entender los planes de Dios. Cabe mencionar que José no tenía una Biblia como la tenemos hoy en día, ni siquiera tenía la Ley, ya que esta fue dada 400 años más tarde con Moisés, sin embargo mostró una conducta intachable y por eso Dios lo bendijo y levantó de esa manera, y por eso 13 capítulos de Génesis hablan acerca de su historia.

 

Nota: Resumir la historia de José en caso de tener personas nuevas en tu célula que no estén familiarizadas con el.

 

Observemos de las últimas palabras de José:

 

“Entonces enviaron a José un mensaje que decía: «Antes de morir, tu padre nos mandó que te dijéramos: “Por favor, perdona a tus hermanos por el gran mal que te hicieron, por el pecado de haberte tratado con tanta crueldad”. Por eso nosotros, los siervos del Dios de tu padre, te suplicamos que perdones nuestro pecado». Cuando José recibió el mensaje, perdió el control y se echó a llorar. Entonces sus hermanos llegaron, y se arrojaron al suelo delante de José y dijeron: —Mira, ¡somos tus esclavos! Pero José les respondió: —No me tengan miedo. ¿Acaso soy Dios para castigarlos? Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que yo pudiera salvar la vida de muchas personas. No, no tengan miedo. Yo seguiré cuidando de ustedes y de sus hijos. Así que hablándoles con ternura y bondad, los reconfortó.”
Génesis 50:16-21 NTV

 

¿Cómo fue posible que José les hablara con ternura y bondad, y los reconfortara después de lo que le habían hecho?

 

¿Cómo fue posible la restauración familiar, aún cuando su padre Jacob ya había muerto?

 

Sólo fue posible a través del milagro del Perdón. El perdón es el pegamento sanador que Dios utiliza para restaurar los jarrones rotos. A pesar de todas las dificultades que José experimentó en su vida, su relación con Dios y su capacidad de perdonar le ayudaron a vivir libre de amargura.

 

“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: «Señor, si mi hermano peca contra mí, ¿cuántas veces debo perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» Jesús le dijo: «No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.”  Mateo 18:21-22 RVC

 

Con esta respuesta, Jesús, le estaba diciendo a Pedro en otras palabras que tenía que hacerse un experto en perdonar; fortalecer en su vida familiar el músculo del perdón, esa es la cultura del Reino de Dios. Entramos a la familia de Dios gracias a que el Padre nos perdonó, y permanecemos en ella gracias a que el Padre nos sigue perdonando y que nosotros perdonamos a los demás del mismo modo.

 

“No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, con el cual ustedes fueron sellados para el día de la redención. Desechen todo lo que sea amargura, enojo, ira, gritería, calumnias, y todo tipo de maldad. En vez de eso, sean bondadosos y misericordiosos, y perdónense unos a otros, así como también Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:30-32

 

Para perdonar necesitamos tener la revelación de la Cruz; lo que llevó a Jesús a la cruz fue nuestro pecado, y a pesar de que nosotros agraviamos a Dios una y otra vez, Él buscó reconciliarnos. Su sangre tiene el poder para redimirnos, justificarnos, santificarnos y sanarnos.

 

Este año Dios quiere que empieces lleno de esperanza y libre de amargura, especialmente en todas tus relaciones familiares.

 

Actividad (5 min)

 

En la hoja del jarrón, escribe todo lo que el Espíritu Santo te ha revelado que necesitas perdonar y también pedir perdón. Identifica sí en tu corazón hay rivalidad con tus hermanos, cónyuge, favoritismos, envidia, resentimientos. Haz un plan de acción para restaurar tus relaciones familiares.

 

Ministración

 

Presenten su jarrón delante de Dios en humildad. Guía a tu célula en una oración de entrega completa de sus vidas y familias, en un arrepentimiento por todo lo que pudieron identificar. Después guíalos a perdonar y soltar a las personas que los han herido. Termina orando por que el Espíritu Santo sane los corazones con su unción y les de la gracia para seguir perdonando, y amando a sus familias.