Edificando casa para Dios

Semana 3

Edificando casa para Dios

22 julio 2019 Descarga el estudio

> “Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis" ‭‭Éxodo 25:8-9

Objetivo para el mes de julio

  • Conocer a Jesucristo quien no vino a ser servido sino a servir. Ser motivados por el amor de Dios a servir en todas las áreas de nuestra vida y a las personas que tenemos a nuestro alrededor.

Contexto histórico

Jeremías

El Profeta: El libro de Jeremías es una profecía de un hombre que tenía un llamado “divino” desde su juventud para la nación de Judá. Jeremías es el profeta del cual más se conoce en cuanto a su biografía. Era hijo de un sacerdote, Hilcías y descendiente de Abiatar (cf. 1 R 2:26) quien a su vez era descendiente de Elí el sacerdote de Silo. Su llamamiento ocurre a su temprana edad (1:4-10) y continua casi el resto de su vida con profunda pasión. Jeremías es conocido por su temperamento “emocional” esto en consecuencia del estado deplorable de su nación y su comunión con Dios. La vocación profética lo obliga a una constante denuncia de la desobediencia, idolatría y rebeldía de su pueblo. A pesar de que este profeta vive en una constante agonía por su vocación profética, él representa lo que Dios buscaba de su pueblo, “un corazón contrito y humilde, reverente a su palabra” (Is. 66:2). Jeremías realmente representa con profeta con un corazón dolido con un mensaje doloroso para la nación. Jeremías también experimentó en carne propia la persecución a causa del mensaje que Dios le mandó.

Autor y Fecha: El autor de este libro es Jeremías en su gran mayoría aunque también parte pudo ser escrita por Baruc, el “asistente” (escriba), quien por órdenes divinas también permanece con Jeremías por parte de su ministerio. Jeremías profetizó bajo cinco reyes:

  • Josías (640-609 AC)
  • Joacaz (609 AC)
  • Joacim (609-598 AC)
  • Joaquín (598-597 AC)
  • Sedequías (597-586 AC)

Tema/Ilustración: Debido al estados espiritual del pueblo, Jeremías hace el énfasis en:

  • Obediencia: "“Si digo: «No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre», entonces su palabra en mi interior se vuelve un fuego ardiente que me cala hasta los huesos. He hecho todo lo posible por contenerla, pero ya no puedo más.Jeremías 20:9

  • Éxito VS. Fracaso: la vida de Jeremías enseña que el verdadero éxito de vida y ministerio no se mide en la respuesta de la gente, sino en la obediencia de lo que Dios te manda a hacer. Por décadas, Jeremías profetizó al pueblo y nunca vio el resultado o la respuesta que esperaba del pueblo. Pero él representa el remanente fiel de Dios, su fracaso ante los humanos es el éxito delante de Dios. Su mayor logro fue su fiel obediencia; la obediencia no depende del fruto.

  • Temor de Dios: Jeremías exhibe temor a Dios mientras los reyes exhiben temor al humano.

Mensaje: A lo largo del libro, el mensaje central es que lo que realmente determina el éxito de la vida de una persona es la obediencia y fidelidad a Dios. Jeremías representa esto al contrario del resto del pueblo que vive en constante rebeldía, ni siquiera al ver el castigo de Dios son capaces de arrepentirse. La dureza de corazón les impide volverse a Dios y ponerlo a él como refugio y viven las fuertes consecuencias.

Idea Principal, Motivo de Escritura & Versículo Clave

  • IP: La desobediencia de Judá trajo la consecuencia de romper el pacto con Dios resultando en 70 años en exilio.
  • ME: Explicarles a los exiliados porque estaban en cautividad en Babilonia, ya que no sabían que lo había causado (su pecados). Darles esperanza para una futura restauración.
  • Isaías 12:1-2:Todo este país quedará reducido a horror y desolación, y estas naciones servirán al rey de Babilonia durante setenta años”. »Pero, cuando se hayan cumplido los setenta años, yo castigaré por su iniquidad al rey de Babilonia y a aquella nación, país de los caldeos, y los convertiré en desolación perpetua —afirma el Señor—.»

Objetivos claros para mi célula

Queremos que cada líder tenga muy claro el objetivo cada célula, teniendo en mente la meta como Iglesia este año de ser +Fuertes, en nuestro amor por Dios, familia y los demás.

A través de las siguientes preguntas te será más fácil preparar tu célula y dirigir tu ministración al final:

  1. ¿Qué quiero que sepan? Dios es quien abrió el camino para que nosotros, por medio de Jesús pudiéramos tener una relación con el Padre. Es el deseo del corazón de Dios tener un pueblo que lo conozca y donde Él pueda habitar en medio de ellos. Sin embargo es importante saber que esta comunión se edifica bajo los estándares de Dios y no del humano, así se cumple su Palabra “Serán santos porque yo su Dios soy SantoLevítico 19:2

  2. ¿Qué quiero que crean? Que Dios realmente habita en nosotros, nos ha hecho su morada donde el Espíritu Santo habita en nosotros y tenemos comunión continua con Él.

  3. ¿Qué quiero que hagan? Tomar consciencia de que El Dios Todopoderoso habita en nosotros y de esa manera nosotros debemos vivir una vida donde si realmente somos su “templo” debemos de edificar vidas que lo reflejen a Él.

Experiencia

Siguiendo el método de enseñanza de Dios te recomendamos comenzar tu célula con alguna experiencia, historia, anécdota o actividad que refuerce el tema.

Desarrollo

1. El Eden

En el principio de la creación, narra la historia de Génesis, que el mundo estaba desordenado y vacío y fue la Palabra de Dios que trajo estructura y orden al universo, creando así todo lo que existe. De la misma manera Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza. (Génesis 1:26) Dios dio al hombre la autoridad de gobernar sobre la creación y además de todo el trabajo que tenía por delante el hombre, Dios le dio el mayor privilegio de todos, habitar en la presencia de Dios ininterrumpida.

El Edén representa este lugar utópico donde no había pecado ni muerte, donde el ser humano vivía en una relación continua y completa con Dios y donde con toda plenitud sin ningún obstáculo podía ser plenamente quien Dios lo había creado para ser.

Sin embargo, un día tanto el hombre como la mujer son expulsados del Edén y pierden este gran privilegio que era habitar en la presencia de Dios a causa de la rebeldía, del pecado, y a partir de ese momento la condición del ser humano es comprometida por el pecado. (Génesis 3)

Más adelante vemos que es Dios mismo quien toma la iniciativa para reconciliar consigo mismo al ser humano que había fallado. Dios estaría edificando mi si mismo un pueblo, un pueblo quien se le tendría que revelar quién es Dios, cuáles son sus cualidades y cómo es que una humanidad dominada por el pecado podría ser parte del pueblo de este magnifico Dios.

Hoy en día, nosotros no vivimos en ningún Edén, sin embargo el continuo anhelo de Dios es de reconciliarnos con Él, es por eso que envió a su hijo como rescate por nuestros pecados. Así es cómo podemos volver a Él, tener comunión, conocerlo y ser un reflejo de Él y así nos convertimos en un pueblo que edifica su nombre, su casa, su reino en este mundo.

> “En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia.Efesios 1:7

> “Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención—1 Corintios 1:30

> “Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.Tito 2:14

2. El templo del señor

El “templo” de Dios ha sido desde génesis hasta apocalipsis un tema de suma importancia. El templo fue dado en el antiguo testamento como un lugar primero provisional con el tabernáculo y después fijó con el Templo en Jerusalén donde el pueblo de Dios iba a adorar a Dios.

Después de la construcción del tabernáculo y de la Gloria de Dios descendiendo en aquel lugar, Dios da a Moisés la guía de cómo acercarse a Él. Después de la salida de Egipto, vemos que Israel carecía de:

  1. La presencia de Dios nunca había habitado entre los Israelitas.
  2. Nunca habían tenido formalmente un lugar de adoración como lo era el tabernáculo.
  3. No tenían una estructura de rituales o festividades como nación.
  4. No tenían un sacerdocio formal que instruyera al pueblo.

El propósito del templo nunca fue el “templo” en sí, sino la presencia de Dios habitando en medio de su pueblo y el pueblo reflejando la santidad de su Dios.

En el capítulo 7 del libro de Jeremías, encontramos un discurso que el profeta da en la entrada del templo para confrontar la hipocresía espiritual del pueblo que se hacía llamar “el pueblo de Dios” y que creían que estaban a salvo del juicio de su propio pecado por simplemente tener la estructura del Templo. Jeremías usa las palabras “el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor” para hacer énfasis en las vanas creencias que ellos tenían.

Ésto como pueblo de Dios nos enseña que nuestra verdadera confianza debe de estar puesta en la relación genuina que tenemos con Dios. No es una estructura física lo que agrada a Dios, Dios no va a habitar en un pueblo donde su nombre no es exaltado y donde el pecado es lo único que fluye de ese lugar. Es por eso que para edificar una verdadera casa para Dios debemos entender que es un privilegio que no merecíamos, y que para ser el templo de Dios nosotros debemos de ser dignos representantes de Dios. Esto solo se logra por medio de la guianza y obediencia al Espíritu Santo.

3. Edificando casa para Dios

Lo que Jesús logró con su sacrificio por nosotros es inmensurable comparado a lo que nosotros en nuestras propias fuerzas pudiéramos hacer. Cuando hablamos acerca de edificar casa para Dios, realmente no hay mucho que podamos hacer en nuestras fuerzas. El edificar se da a medida que vayamos construyendo una relación con Dios, donde El Espíritu Santo nos guía a ser la imagen y semejanza de Dios con la que fuimos creados, a medida que continuamos en el caminar con Él podemos ver que su reino se va estableciendo en nuestras vidas y somos un reflejo verdadero de quien es Cristo.

> “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; 20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.1 Corintios 6: 19-20

> “También ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo.1 Pedro 2:5

> “Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor. En él también ustedes son edificados juntamente para ser morada de Dios por su Espíritu.Efesios 2:19-22

Aplicación

  1. ¿Que clase de “templo soy?
  2. ¿Realmente invierto tiempo y obediencia a Dios o solo pongo mi confianza en hacerse llamar “cristiano”?
  3. ¿Qué me ha estado hablando y guiando el Espíritu Santo a hacer que esta puliendo mi fe y mi carácter a ser más como Él?
  4. ¿Cuál es tu principal motivación en buscar a Dios?
  5. ¿Qué hay en mi corazón que aún me estorba y tengo que desarraigar para seguir apasionadamente a Dios?

Ministración

  1. Lleva a tu y tu célula a un tiempo de arrepentimiento por todas aquellas veces que hemos sido templos que no reflejan a su Dios.
  2. Pidan perdón por toda hipocresía espiritual que nos estorba para edificar una verdadera casa para Dios.
  3. En oración lleva a tu célula a pedir al espíritu que limpie, sane y redima nuestras vidas para poder ser un verdadero reflejo de Él.
  4. Terminen con una canción de adoración.