Diseño de Dios para la familia

Semana 1

Diseño de Dios para la familia

04 febrero 2019 Descarga el estudio

“​​Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”  Gen. 2:24 (RVR1960)

 

Algo en que pensar

 

Dios creó el  universo y todo lo que hay en él, la Palabra dice que todo lo que Dios creó fue “bueno”, todo tiene un propósito y un diseño ​específico y funcional. ​Jehová creó al hombre y a la mujer y les dio un mandamiento “Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla[…]” (Gn1.28). Desde los primeros humanos, Adán y Eva, Dios ya tenía en mente el diseño de la ​familia​, donde a cada integrante Dios le ha dado un rol y capacidades especiales que al conocerlas y ponerlas en práctica, el carácter y naturaleza de Dios se manifiesta al núcleo familiar y por ende a la sociedad y al mundo.

 

Muchas veces hemos escuchado decir: “la familia es el pilar de la sociedad” y de ser así ¿Por qué hemos descuidado y distorsionado la verdadera naturaleza de ella? Hoy en día vemos cómo el enemigo, fuertemente, ha luchado en contra del diseño y núcleo familiar. Como resultado hemos visto una sociedad disfuncional que cada vez se aleja más del verdadero propósito por el cual Dios creó las familia. Hoy tenemos que renovar nuestra manera de pensar, ver y actuar. La familia no está en un plano secundario, no fuimos creados para  ser seres individualistas, sino para, por medio de la comunión familiar vivir bajo la ​autoridad y plenitud ​por la cual Dios instituyó este primer y esencial ministerio.

Historia de vida real

 

Una artista tapatía, muy reconocida internacionalmente, le pidieron unos cuadros para decorar  un restaurante, sin embargo el dueño le puso muchas condiciones de sus gustos personales. Cuando ella entregó los cuadros estaban exactamente como el dueño del restaurante los quería, bajo sus propios estándares, pero no la reflejaban a ella como artista, así que decidió que no los firmaria. Pasó el tiempo y después muchos años el restaurante cerró y el dueño intentó vender los cuadros, pero no tenían firma, por lo que su valor se redujo, a lo que simplemente valdría el tamaño del lienzo y la pintura, esos cuadros terminaron en la bodega de una fábrica, sin cumplir para nada su propósito, ni exaltar su belleza.

 

Reflexión: A veces preferimos tener en familia los requisitos del mundo a fin de ser aceptados, y nos hace sentir bien; pero no reflejamos la imagen de nuestro creador, y no terminaremos cumpliendo nuestro propósito como familia, ni valorados como lo que realmente somos, y al final pensamos ¡Dios se equivocó! Sin embargo debemos llevar la ​firma ​de Dios para poder ser ese diseño original que refleja y lleva a los demás a conocer al verdadero creador del diseño de la familia.

 

Desarrollo

 

“Moisés tomó un poco del aceite de la unción y de la sangre del altar, y roció a Aarón y a sus hijos, junto con sus vestiduras. Así consagró Moisés a Aarón y a sus hijos[…]”  Lev. 8:30

 

El libro de Levítico puede llegar a ser un poco confuso para nosotros con nuestra cultura, perspectiva y sobretodo porque vivimos del lado del Nuevo Pacto (Jesucristo) y no del viejo como lo fue para Israel durante este tiempo. Levítico es un libro dirigido a la familia sacerdotal durante el tiempo del tabernáculo del templo; este contiene una serie de instrucciones donde Dios le enseña a la familia sacerdotal a cómo llevar el ministerio y cómo debían instruir al resto del pueblo.

 

Dios en repetidas ocasiones a través del libro le menciona el propósito de seguir estas normas para “ser santos como Dios es Santo” Él está tratando de enseñar a su pueblo que hay una manera correcta ​de acercarse a Él y establecer una relación. Además al hacer al pueblo “Santo” Dios estaba queriendo que su pueblo ​reflejara quién es Él y que fueran ​diferentes a las demás naciones que no lo conocían y que vivían de acuerdo a su tradición, cultura y propio entendimiento. Dios quería que su pueblo fuera diferente a las otras naciones porque en ese tiempo (incluso hoy en día también lo vemos en la sociedad) ya estaba distorsionada la imagen de lo que era la familia e influenciaba la manera de vivir de las otras naciones que era completamente reprobada ante el diseño original que Dios había hablado a la humanidad.

 

La familia sacerdotal (Aarón, sus hijos y sus descendientes) fueron ​ungidos para vivir e instruir​ al pueblo en el verdadero propósito de Dios. Dios usa a esta familia que debía seguir esta estrategia divina para establecer el diseño de Dios y operar bajo la autoridad que Él les había dado y que fueran un ejemplo para el resto del pueblo de Dios y aun para las otras naciones.

 

1. Diseño de Dios para la familia

 

“y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza.” Gen. 1:26 (NVI)

 

Desde el comienzo Dios revela algo de sí mismo, Él es un Dios “trino” lo que quiere decir que Dios es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. ¿Esto qué tiene que ver con la familia y su diseño original? Dios en su propia naturaleza opera no de manera individual sino en equipo, reflejando así una parte esencial de lo que una familia es. A pesar de que en una familia hay seres individuales que tienen su propia personalidad, carácter, fortalezas y debilidades, cuando nos damos cuenta que al estar unidos y trabajar bajo un mismo esfuerzo con un mismo propósito que es vivir en la plenitud del diseño de Dios que es, reflejarlo a Él mismo; y si entendemos que Dios​es amor, pues al establecer un vínculo familiar bajo los principios de Dios, veremos que el primer pilar de todo esto es el ​amor de uno al otro​, tanto entre la pareja como hacia los hijos. Un hogar donde cada miembro experimenta el sentirse amado, aceptado y tiene un sentido de pertenencia, es muy difícil que el enemigo pueda destruirlo.

 

2. Verdadera famila sacerdotal

 

Así como los levitas tenían una tarea específica de reflejar la santidad de Dios, instruir al pueblo en hacer lo mismo y ser testimonio a las otras naciones, de la misma manera nosotros hoy en día como pueblo de Dios tenemos la misma responsabilidad. La familia es el núcleo donde somos instruidos a buscar de Dios y ser personas que reflejan Su carácter y naturaleza al resto de la sociedad, sobretodo a aquellos que no conocen a Dios. De los mayores testimonios que podemos dar de Dios en nuestras vidas es cuándo podemos vivir un ambiente familiar donde habita la presencia de Dios y vivimos de manera ​genuina​ bajo su diseño original. Esto viene a través de la sana convivencia, el que cada miembro conozca su lugar dentro de la familiar y el buscar el crecimiento y éxito de cada uno y el establece un ambiente seguro para cada miembro. Nuestro hogares deben de siempre estar fundamentados en los principios de Dios. No podemos ser personas que reflejan ser “buenos cristianos” fuera de casa pero ser lo opuesto dentro del hogar; más bien debe ser al contrario, el éxito ministerial comienza en casa.

 

3. La unión hace la fuerza

 

“Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quién lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!” Eccl. 4:9-12

 

Uno de los motivos por el cual el enemigo se ha ensañado en destruir a la familia es porque conoce y teme del potencial​que el verdadero diseño de Dios tiene para la familia. Si el motor de la sociedad es la familia, y Dios desde el principio (Gn. 1:28) nos dió la autoridad sobre la creación para ser los embajadores de Dios en la tierra y establecer su reino, cuando lo hacemos en el propósito y diseño de Dios, somos una verdadera amenaza para los planes del enemigo.

La unidad familiar, el gozar de buenas relaciones entre pareja, padres e hijos es un lazo inquebrantable que tiene fuertes consecuencias para la sociedad en la que vivimos. No podemos darnos por vencidos en creer que por errores que hemos cometido o aun la falta de perdón entre familia sea lo que nos defina. Dios nos ha redimido a través del sacrificio y la sangre de Jesús y esto también se refleja en la ​restauración familiar​. Dios anhela vernos restaurados como individuos y como familia. No permitamos que el enemigo nos llene de temor, rencor y acusaciones el uno al otro, sino que comencemos a vernos en la perspectiva divina y caminar juntos hacia un mismo propósito y ser fortalecidos en Cristo.

 

Preguntas de reflexión

 

Todos somos en parte responsables de nuestra dinámica familiar, hoy tenemos la oportunidad de ser agentes de cambio dentro de nuestro propio hogar…

1. ¿Cuál es tu creencia en cuanto al verdadero diseño de Dios para la familia​?

2. ¿En qué circunstancia se encuentra tu familia hoy en día?

3. ¿Qué puede hacer tú como miembro para mejorar la dinámica familiar?

4. ¿Cuales son las áreas donde el enemigo se ha infiltrado dentro de tu familia?

5. ¿Qué áreas sé que necesitan restauración de parte de Dios par poder retomar la autoridad que Dios le dió a la familia?

 

Actividad

 

Dentro del aspecto práctico para el desarrollo de una familia que vive bajo el diseño de Dios, que tiene un llamado a ser sacerdotes y reflejar e instruir a nuestra familia para ser un reflejo ante nuestra sociedad de los principios que Dios ha establecido, también debemos de ser conscientes de nuestras propias acciones. Este día te llamamos a tener iniciativa en tu propia vida y en el papel que desarrollas dentro de tu propia familia. Colosenses 3 habla de aspectos prácticos que nos llevan a buscar en conjunto el orden correcto dentro de la familia. Escoge 1 de estos aspecto donde tu crees que es importante que comiences a trabajar más y así después otro y empezar a ver el cambio que estoy viendo en mis relaciones familiares. No esperes a que alguien más lo haga cuando tu eres el agente de cambio en tu vida y en la de tu familia!

 

“Esposas, sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor.
Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas.  ​Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperen a sus hijos, no sea que se desanimen.”

Col. 3:18-21

 

Ministración

 

Guía a tu célula en oración en un ambiente donde la presencia de Dios descienda trayendo claridad y comprensión acerca de lo que Dios quiere ministrar en esta clase. Tengan un tiempo de reflexión y arrepentimiento por haber permitido que el enemigo trajera su perspectiva distorsionada de la familia. Que cada miembro pueda experimentar el abrazo del Padre y que Dios derrame un espíritu de reconciliación, perdón y aceptación. Quizá haya personas en tu célula que han sido fuertemente heridos en el área familiar, o que no sepan cómo lidiar con las difíciles circunstancias en las que sus familias se encuentren. Anula todo decreto de opresión, falta de perdón, orgullo y falta de amor. Que cada miembro pueda traer delante de Dios aquellos sentimientos y circunstancia que parecen no tener solución y desaten juntos los milagros de restauración que Dios tiene para cada familia! Declaren juntos el verdadero propósito y diseño de Dios para sus familiar y pidan dirección del Espíritu para ver sus familias completamente restauradas tomando iniciativa y responsabilidad en el lugar que Dios los ha puesto. Sean agentes de cambio en cada una de sus familias.