Dios de Elías

Semana 3

Dios de Elías

20 mayo 2019 Descarga el estudio

Sabiduría de Dios Parte 02

> “Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.Juan 14:23‬‬

Contexto histórico

Hemos comenzado a recorrer la historia de la monarquía en Israel. Primera y segunda reyes narran la historia de los reyes de ambas naciones, Israel (Norte + 10 tribus) y Judá (Sur+ Judá y benjamín). El el reino del norte, después de la división que vino a partir de Reboam hijo de Salomón y se dividió la nación reinó primero Jeroboam, el encaminó al pueblo a apartarse de Dios haciendo ídolos falso y no permitiéndoles adorar en el Templo del Señor donde Él había ordenado que todo Israelita fuera exclusivamente al Templo en Jerusalén a adorar a Dios. De esta manera Dios estaba previendo al pueblo a no hacer falsos ídolos y templos a otros dioses. Sin embargo, si leemos 1 y 2 de Reyes, tristemente nos daremos cuenta que en el reino del Norte no hubo ni un solo rey que se arrepintiera e hiciera lo bueno delante de Dios trayendo también así avivamiento al pueblo. En el Sur fueron contados los reyes que se arrepintieron y volvieron sus ojos al único Dios. Esto trajo fuertes consecuencia, primero para Israel (Norte) que fue llevado a exilio en el 722 AC por medio de los Asirios, y después para Judá que fueron llevados a exilio en el 586 AC por medio de Babilonia

Desde el Pentateuco, hemos aprendido que Dios y el pueblo de Israel eran una nación de pacto, Dios lo había instruido a detalle con cómo llevar una relación con Él no en las estándares del hombre sino enseñándoles el carácter Santo de Dios y enseñándolos a ellos a vivir en santidad siendo una nación que cada vez más se pareciera en su forma de actuar y vivir a su Dios santo y no a las naciones paganas que hacían lo malo delante de Dios con costumbres abominables. Sin embargo, apartarse de este pacto traería graves consecuencia para ellos, que sucedieron después de todos estos reyes y la falta de conocimiento y devoción a Dios. Dios tuvo siglos de misericordia de ellos mandando profeta tras profeta para traer un mensaje de oportunidad y arrepentimiento sin embargo, la tarea del profeta era la profesión más difícil ya que casi nadie escuchaba su mensaje y además los perseguían de muerte.

El tiempo de los reyes fue un tiempo muy oscuro donde el pecado abundaba y la palabra de Dios era constantemente rechazada. A pesar de esto tenemos historias de las vidas de algunos reyes pero sobretodo de profetas que decidieron creer y seguir a Dios sin importar el costo. Uno de estos hombre fue Elías quien valientemente denunció el pecado y la idolatría del pueblo especialmente en contra del Rey Acab y su esposa Jezabel. Uno de sus mejores momentos fue cuando se enfrentó a los profetas de Baal en el monte Carmelo (1 Reyes 18) pero inmediatamente después vemos cómo también este hombre de Dios se pudo sentir intimidado por sus circunstancias, sintió miedo e incluso el deseo de morir. Aquí Dios interviene infundiendole nuevo aliento de vida y sobre todos teniendo un encuentro sobrenatural que cambió el curso de la vida de Elías.

Objetivos claros para mi célula

Queremos que cada líder tenga muy claro el objetivo cada célula, teniendo en mente la meta como Iglesia este año de ser +Fuertes, en nuestro amor por Dios, familia y los demás.

A través de las siguientes preguntas te será más fácil preparar tu célula y dirigir tu ministración al final:

  1. ¿Qué quiero que sepan? A pesar de vivir en tiempos como los de Elías donde las circunstancias y el pecado es cada vez más abundante, nosotros tenemos la oportunidad de conocer las voz de Dios, de amarlo, obedecerlo y entablar con Él una relación eterna que nos lleve a vivir una vida sobrenatural conociendo al Dios verdadero.

  2. ¿Qué quiero que crean? Que Dios se manifiesta en nuestras vida de muchas manera, a veces con grandes milagros y acciones que nos afirman su presencia pero también sabiendo que el habla también en lo simple como un murmullo, Él nunca nos abandona y siempre está activo en nuestras vidas, solo debemos saber cómo escucharlo.

  3. ¿Qué quiero que hagan? Poner en práctica el escuchar su voz, muchas veces no estamos seguros si es realmente Él quien nos habla pero una de las mejores manera de aprender a reconocer más y más su voz es saliendo de nuestra zona de confort haciendo lo que Él nos pide para poder ver su voluntad manifestada.

Experiencia

Siguiendo el método de enseñanza de Dios te recomendamos comenzar tu célula con alguna experiencia, historia, anécdota o actividad que refuerce el tema.

Ejemplos:

  • Pregunta a tu célula ¿Consideran que hacer arroz es fácil o difícil? ¿Alguien puede compartir el proceso?
  • Haz una reflexión. Hay cosas que suenan fáciles de hacer pero la realidad es muy diferente, vivir una comunión real con Dios suena fácil pero vamos a descubrir que es toda una aventura emocionante que forma nuestro carácter.

Desarrollo

> “Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.Juan 14:23

1. Un encuentro con Dios

> "El Señor le ordenó: —Sal y preséntate ante mí en la montaña, porque estoy a punto de pasar por allí. Como heraldo del Señor vino un viento recio, tan violento que partió las montañas e hizo añicos las rocas; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto, pero el Señor tampoco estaba en el terremoto. Tras el terremoto vino un fuego, pero el Señor tampoco estaba en el fuego. Y después del fuego vino un suave murmullo. Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto y, saliendo, se puso a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le dijo: —¿Qué haces aquí, Elías?1 Reyes 19:11-13

Elías a pesar de que conocía a Dios y obedecía lo que le mandaba, en su tiempo de mayor necesidad Dios se presentó a él de una manera más personal. Fue en el Monte Horeb donde tuvo un encuentro con Dios. A veces creemos que para conectar con Dios necesitamos siempre encuentro sobrenaturales, y aunque estos suceden (así como Dios se manifestó a Elías en el Monte Carmelo con los profetas de Baal) también Dios habla a nuestras vidas de manera simple y estos son los momentos con Dios que dejan una gran huella. A medida que ponemos atención, la voz de Dios se vuelve cada vez más nítida y personal, Él siempre está hablando y muchas veces está en ese suave murmullo sólo hay que saber reconocerlo.

2. Mi celo por Ti me consume

> “¿Qué haces aquí, Elías? Él respondió: —Me consume mi amor por ti, Señor Dios Todopoderoso. Los israelitas han rechazado tu pacto, han derribado tus altares, y a tus profetas los han matado a filo de espada. Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también!1 Reyes 19:14

Elías y David ambos escribieron acerca de este sentimiento que tenían a favor de Dios; ellos dicen “mi celo por ti (por tu casa) me consume”, en Hebreo, “celo” se refiere a un deseo y un sentimiento que es descrito como un ardor interno que te lleva a una acción. Es algo que sobrepasa consume la razón, emoción y voluntad de una persona. En este caso, sabemos que estos dos hombre de Dios tenían una genuina y constante relación con Dios que los llevó a conocerlo y seguir su voluntad.

A medida que crecemos en nuestra relación con Dios empezaremos a experimentar que nuestros propios deseos ya no nos dominan, sino que la causa y voluntad de Dios y nuestro deseo de permanecer con él nos llevan a sentir esta pasión por Él para amarlo y seguirlo. Así nuestra vida comienza a verse diferente de manera que comprendemos y expresamos en nuestra propia vida la santidad de Dios.

> “He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.” Gálatas 2:20

3. Conociendo la voluntad de Dios

¿Cómo sabremos que realmente conocemos a Dios? ¿Cómo se distinguir cuando es Dios quien me habla o son mis propios deseos y pensamientos? Constantemente escuchamos la frase “Dios me habló…” y aunque para algunas personas esto es más “común” o pareciera más “fácil” todos tenemos la capacidad de comunicarnos con Él de manera clara y personal; así como una relación normal con las personas, nosotros debemos también poner de nuestra parte. Todos tenemos un círculo de amistades, familia, conocidos, pero no con todos tenemos el mismo nivel de confianza y relación, aquellos que pertenecen a tu círculo de confianza más íntimo están ahí porque ambas partes se han dedicado a construir esta relación.

De la misma manera, nosotros debemos aprender a pasar tiempo con Dios de tal manera que reconocemos mejor su voz y voluntad. Esto se da en el tiempo de oración, donde no solo habló yo sino también aprendo a escuchar lo que Dios me está diciendo; también tenemos que conocer y meditar en la Palabra de Dios, la Biblia está llena de historia que revelan el carácter de Dios. Entre más tiempo pasamos en su palabra, más sabremos cómo es Él y veremos una coherencia entre lo que leemos y escuchamos de Él, así es como sabremos discernir de mejor manera cuando es Él quien nos habla, ya que Él no se contradice.

> "En ese día conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él." Juan 14:20

Aplicación

Medita:

  • ¿Cuándo fue la última vez que escuche claramente a Dios?
  • ¿Cuándo Dios me habla, estoy realmente escuchando?
  • ¿Mi revelación del carácter de Dios va en aumento por la relación que sostengo con Él?
  • ¿Qué cosas me están impidiendo para pasar tiempo de calidad con Dios?
  • ¿Cuál fue alguna cosa que Dios me pidió que hiciera. aún pareciera una locura, y pude ver como me respaldo y se cumplió lo que Él prometió que haría?

Ministración

Dirige a tu celular a un tiempo de oración. Permite que cada uno tenga un tiempo especial dedicado a escuchar la voz de Dios. Ora con acción de gracias porque Jesús ha traído reconciliación con el Padre después del pecado y ha abierto el camino para que podamos conocerlo.

Permite que cada uno tenga un tiempo con Dios, donde no sean ellos quienes hablan sino que sean quienes escuchen y que cada quien anote de manera personal lo que Dios les habló, y así que comiencen a crear un hábito de escuchar a Dios y reconocer su voz.