¿De quién eres hijo?

Semana 1

¿De quién eres hijo?

03 junio 2019 Descarga el estudio

> “Su padre los dirigía en el culto del templo del Señor, cuando cantaban acompañados de címbalos, liras y arpas. Asaf, Jedutún y Hemán estaban bajo las órdenes del rey.1 Crónicas 25:6‬‬

> “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.Juan 1:12‬‬

Contexto histórico

1 CRÓNICAS

  • Título: El título original en Hebreo es “Los anales (acontecimientos o sucesos) de los días”. Así como Samuel y Reyes, Crónicas también era un solo manuscrito hasta que fue dividido en la traducción Griega. El título también cambió a “las cosas omitidas”, siendo material que no es usado en su mayoría en Samuel o Reyes. El título en Castellanos “crónicas” se originó por la traducción Latina “Cronicorum Liber” (Las crónicas de la historia sagrada entera”).

  • Autor y Fecha: A pesar de que el autor y la fecha no son expuestas, la tradición Judía y el enfoque del libro apuntan al posible autor: Esdras. Siendo él, el “cronista”, durante el periodo postexílico. Los últimos versos de Crónicas son repetidos en el libro de Esdras (2 Crónicas 36:22-23 - Esdras 1:1-3)

Idea Principal, Motivo de Escritura & Versículo Clave

  • IP: La obediencia lleva a la bendición y al avivamiento en el pueblo de Dios.
  • ME: Para animar al pueblo que volvió del exilio a seguir a Dios en obediencia, aprender a confiar en Él y aprender de los errores de sus ancestros.
  • 2 Crónicas 7:13-14:Cuando yo cierre los cielos para que no llueva, o le ordene a la langosta que devore la tierra, o envíe pestes sobre mi pueblo, si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.

Recordando la idea principal del libro de Crónicas, es importante destacar que es un libro que da muchísima importancia a las genealogías. La palabra padre se repite en Crónicas 123 veces, y la palabra hijo(s) 423 veces. El saber quién era su padre no solamente les daba identidad, sino también de eso dependía su herencia, su porción de tierra y hasta su oficio.

El enfoque principal del autor de Crónicas, a diferencia del autor de Reyes, es enfatizar la adoración a Dios y todo lo que giraba en torno a ella (levitas, sacerdotes, templo…) Es por eso que se le llama el libro del Avivamiento.

Objetivos claros para mi célula

Queremos que cada líder tenga muy claro el objetivo cada célula, teniendo en mente la meta como Iglesia este año de ser +Fuertes, en nuestro amor por Dios, familia y los demás.

A través de las siguientes preguntas te será más fácil preparar tu célula y dirigir tu ministración al final:

  1. ¿Qué quiero que sepan? Que a través de Jesucristo y de recibir al Espíritu Santo han recibido el derecho de ser hijos de Dios. No todos son hijos de Dios, sino únicamente aquellos que han creído en Jesucristo y han recibido el Espíritu Santo. Los hijos de Dios son movidos por los anhelos de su Padre.

  2. ¿Qué quiero que crean? Que son hijos del mejor Padre. Como en lo natural un hijo se parece a su padre, en lo espiritual estamos llamados a ser perfectos como Nuestro Padre es perfecto.

  3. ¿Qué quiero que hagan? Que comiencen a vivir como verdaderos hijos de Dios; siendo pacificadores, amando a los demás, perdonando a su padres terrenales.

Experiencia

Siguiendo el método de enseñanza de Dios te recomendamos comenzar tu célula con alguna experiencia, historia, anécdota o actividad que refuerce el tema.

Ejemplos:

Puedes utilizar clips de la película de Kung fu panda para ilustrar cómo los dos personajes que fueron adoptados adquirieron las habilidades y profesiones de sus padres adoptivos:

Utiliza estos ejemplos para enseñar como desde la antigüedad el padre la identidad y destino del hijo. Del padre dependía su herencia, su porción en la tierra, su profesión y llamado (especialmente los levitas, apartados para el servicio de Dios). De igual manera el Padre al adoptarnos nos hace partícipes de su herencia y el llamado es a parecernos cada día más a Él.

Desarrollo

1. ¿De quién eres hijo?

> "Si Dios fuera su Padre —les contestó Jesús—, ustedes me amarían, porque yo he venido de Dios y aquí me tienen. No he venido por mi propia cuenta, sino que él me envió. ¿Por qué no entienden mi modo de hablar? Porque no pueden aceptar mi palabra. Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!" Juan 8:42-44

Esta es una pregunta muy común en casi cualquier sociedad. El saber de quién eres hijo les da seguridad a las demás personas. Para muchos esta pregunta los llena de orgullo pero a otros de vergüenza. Sin importar de donde vengamos, Jesucristo nos enseñó que más que el linaje en la carne, llevamos un linaje de pecado del cual necesitamos ser liberados. Lo único que cambia esta naturaleza es nacer de nuevo, por medio del Espíritu para así ser adoptados como Hijos de Dios.

> "Más a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios." Juan 1:12

2. Características de un Hijo de Dios

> "Pero Jesús les respondía: —Mi Padre aún hoy está trabajando, y yo también trabajo.Así que los judíos redoblaban sus esfuerzos para matarlo, pues no solo quebrantaba el sábado, sino que incluso llamaba a Dios su propio Padre, con lo que él mismo se hacía igual a Dios." Juan 5:17-18

La gente religiosa se ofendía al escuchar hablar a Jesucristo acerca de su comunión íntima con el Padre. Jesús había sido afirmado en su identidad como hijo y esta fue la base de toda su vida y ministerio. Cuando Jesús se bautizó en el Jordán, el Padre habló audiblemente y lo afirmó diciendo: “Este es mi hijo amado…” y las tentaciones del diablo fueron hacerlo dudar de esta identidad, “si en verdad eres el Hijo de Dios di a las piedras que se conviertan en pan[…]

Viendo el ejemplo de Jesucristo, el Hijo de Dios, nosotros podemos aprender de Él, como ser hijos:

1. Creyendo que somos amados: > "Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor." Juan 15:9

2. Haciendo su voluntad: > "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra —les dijo Jesús—." Juan 4:34

3. Siendo guiados por el Espíritu Santo: > "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios." Romanos 8:14

3. Privilegios y responsabilidades de los Hijos de Dios

Como en cualquier familia, al nacer en esta, obtienes derechos, privilegios y también responsabilidades.

> "Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios." Mateo 4:9

Nuestra responsabilidad como hijos de Dios es buscar la paz y la unidad entre nuestras familias, iglesia, comunidad y cada lugar en el que estamos.

Al ser hijos somos también herederos, y al seguir el ejemplo de Jesús, también seremos perfeccionados mediante la persecución y sufrimiento temporal pero sabemos que la recompensa y gloria es eterna.

> "Y, si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues, si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria." Romanos 8:17

> "Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!" Mateo 7:11

Un privilegio enorme que tenemos como hijos es saber que tenemos acceso directo al Padre y que si pedimos conforme a su voluntad Él nos concederá todo.

Aplicación

  • Identifica y escribe 3 comportamientos en tu vida que no que representa a un hijo de Dios.
  • Escribe un párrafo en tu celular o cuaderno donde te dirijas a Dios como tu padre ¿Qué le dirías? ¿Qué preguntas le harías?

Ministración

  • Dirige a tu célula en un tiempo de oración, identificando lo que te impide aceptar a Dios como ese padre amoroso.
  • Pide perdón por actitudes que te han alejado de Él.
  • Acepta de parte de Dios ese abrazo de amor que te afirma como un hijo de Dios
  • Determinate a vivir una vida como hijo y no como esclavo.